LST en cannabis: qué es y cómo aplicarlo sin estresar la planta

Si cultivás indoor en un placard, una carpa chica o un rincón del lavadero, en algún momento te vas a topar con el mismo problema: la planta crece para arriba como un misil, el cogollo principal queda pegado a la luz y los laterales se quedan abajo, en sombra, con cogollos chiquitos que no llenan. La solución más simple y barata para esto se llama LST, y es la primera técnica de manejo que vale la pena aprender.
Qué significa LST y por qué se llama así
LST son las siglas de low stress training, o "entrenamiento de bajo estrés" en castellano. El nombre describe bien la idea: en vez de cortar o atacar la planta con tijeras, la vas doblando suavemente con hilo o alambre para que crezca en la forma que querés.
La contraparte es HST (high stress training), que agrupa técnicas más invasivas como topping (cortar la punta), super cropping (doblar el tallo machacando la fibra) o FIM. Todas implican una herida real y un tiempo de recuperación.
LST no rompe nada. La planta sigue creciendo durante todo el proceso, sin pausa para curarse. Por eso es la técnica ideal para principiantes y la única que se puede usar con autoflorecientes sin demasiado riesgo.
Para qué sirve: más cogollos, mejor distribución de luz
Cuando dejás crecer la planta sin intervenir, se forma lo que se llama dominancia apical: el cogollo de la punta crece grande y los laterales quedan opacados, con menos hormonas y menos luz. Resultado: un cogollo grande arriba y muchos chiquititos abajo (los que en la jerga se llaman popcorn).
Con LST atás esa rama central hacia un costado y pasan dos cosas:
- La planta cree que perdió la dominancia apical y empieza a alimentar por igual a todas las laterales. En vez de un solo cogollo grande, te quedan 6, 8 o 10 de tamaño medio.
- La luz llega mejor. Al abrir el follaje, ningún cogollo queda en sombra. Aprovechás cada vatio que pagás.
¿Cuánto más rinde? Vas a leer en muchos lados que "aumenta el rendimiento un 50%". La realidad depende de la planta, la luz, el setup y qué tan bien lo hagas. En cultivos indoor de principiantes, una mejora del 20-40% en rendimiento total es lo realista. Aparte, la planta queda más bajita y prolija — dato no menor en un placard de 80 cm.
Se nota especialmente en autoflorecientes, que ya son chicas de por sí y se benefician mucho de abrir el follaje.
Cuándo empezar
Acá es donde más se equivocan los que recién arrancan. LST se hace en etapa vegetativa, cuando la planta todavía es flexible. Si esperás demasiado, los tallos se ponen leñosos y se quiebran en vez de doblarse.
La regla práctica: empezá cuando la planta tiene entre 4 y 6 nudos bien formados. Un nudo es el punto del tallo donde salen un par de hojas opuestas. Se cuentan fácil: el primer par de hojas verdaderas (no los cotiledones redondos del principio) es el nudo 1, el siguiente par es el nudo 2, y así.
A esa altura — alrededor del día 20-25 desde germinación en una planta sana — el tallo central todavía es verde, blando y se dobla sin esfuerzo. Es el momento.
Si dejás pasar y la planta ya tiene 8-10 nudos y el tallo está duro, podés hacer LST igual pero con más cuidado y más alambre. Y si esperás hasta floración, ya es tarde: el tallo está lignificado y cualquier intento de doblar termina en rama partida.
Materiales: lo justo y necesario
LST no requiere prácticamente nada. Con $5.000 en una ferretería tenés todo:
- Alambre forrado de jardinería (también llamado "twist tie" o "alambre para tutorear"). Fino, con una capa de plástico verde. Tiene que ser forrado — el alambre pelado corta la rama por presión.
- Palitos de bambú o brochettes de cocina de 30-40 cm. Sirven como puntos de anclaje extra cuando no podés atar al borde de la maceta.
- Ganchos de plástico tipo "training clip". Opcionales: son ganchitos curvos que abrazan el tallo sin lastimarlo. Si no los conseguís, el alambre forrado solo alcanza.
- Tijera para cortar el alambre a medida.
Lo que no sirve y mucha gente usa por accidente: hilo de coser (corta la corteza), alambre de fardo (oxidado y filoso), y cinta adhesiva (al sacarla se lleva la corteza con ella).
Paso a paso: doblar y atar la rama principal
Suponé que tu planta tiene 5 nudos y el tallo central se está estirando hacia arriba. Lo que vas a hacer es acostarlo suavemente hacia un costado, para que las laterales queden expuestas a la luz.
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Regá la planta unas horas antes. La rama está más flexible cuando la planta tiene agua.
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Identificá el punto donde vas a atar. Cerca de la punta del tallo central, debajo del último par de hojas grandes.
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Pasá el alambre alrededor del tallo sin apretar. Tiene que sostener, no estrangular. El tallo debería poder rotar libre adentro del lazo. Si lo apretás, en una semana cuando el tallo engorde te queda marca o lo cortás.
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Atá el otro extremo al borde de la maceta (o a un palito de bambú clavado en el sustrato). Si la maceta es de plástico rígido, podés hacer un agujero chico cerca del borde con una tijera caliente. Si es de tela, atá al cordoncito del borde.
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Tirá despacio del alambre mientras la rama se va doblando. Nunca de golpe. El movimiento es gradual, durante 30 segundos a un minuto. Si sentís resistencia o ves que la corteza se marca, parás.
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Dejá la rama central horizontal o casi. Con un ángulo de 60-90° respecto a la vertical original ya estás abriendo la planta lo suficiente.
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Revisá cada 2-3 días. Las laterales que estaban abajo van a empezar a estirarse hacia arriba en pocos días. Cuando ellas también se ponen dominantes, atalas para mantener una canopia pareja.
Al cabo de 7-14 días, la planta va a tener forma de abanico en vez de cono. Eso es lo que querés.
LST en autoflorecientes vs fotoperiódicas
Hay diferencias que importan y vale la pena entenderlas para no estropear una auto.
Con fotoperiódicas, tenés mucha flexibilidad. Podés dejarlas en vegetativo el tiempo que quieras (controlando vos las horas de luz indoor), hacer LST durante varias semanas, ajustar, incluso reentrenar antes de pasar a floración. Si querés combinarlo con defoliación o topping, también. La planta tiene tiempo de sobra para recuperarse.
Con autoflorecientes es otra historia. El reloj biológico de las autos arranca con la semilla y no se pausa por nada. Si la estresás, no la podés "dejar más tiempo en vegetativo" para que se recupere — entra a floración igual y rinde menos. Por eso las reglas son más estrictas:
- Hacé LST en las primeras 3-4 semanas como mucho. Después ya está entrando a floración.
- Empezá apenas tiene 4 nudos, no esperés a 6. Las autos crecen menos y el tallo se endurece más rápido.
- Dobleces más suaves y graduales. Si no estás seguro, mejor 45° hoy y mañana terminás de bajarla.
- Nunca hagas LST después de que aparezcan los pistilos (los primeros pelitos blancos). Eso marca el inicio de floración.
- No combinar con HST. Topping o super cropping en autos casi siempre es mala idea. LST sola alcanza.
Si querés profundizar, mirá la guía completa de cultivo de autoflorecientes en Argentina con todo el ciclo y los cuidados específicos.
Errores comunes
Los cinco tropezones más típicos:
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Atar muy fuerte y estrangular el tallo. El alambre sostiene, no aprieta. Si una semana después ves una marca circular en el tallo, lo ataste de más y perdió capacidad de transportar nutrientes por ese punto. La marca queda, no se borra.
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Doblar de golpe y quebrar la rama. El movimiento es lento. Si sentís resistencia o escuchás un crujido, parás. Si llegaste a quebrarla parcialmente, atala con cinta de injertar o cinta médica y dejá que se cure 5-7 días antes de seguir.
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Empezar tarde, en plena floración. Las ramas en floración están duras y cargadas. Cualquier doblez termina en rama partida. Si llegaste tarde, dejala así y aplicá la técnica en la próxima planta desde el día 20.
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Atar contra el borde filoso de una maceta. El alambre roza el tallo cada vez que la planta se mueve por el ventilador y termina en una "llaga". Usá un palito de bambú o un gancho que aleje el alambre del borde.
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No revisar y dejar el alambre puesto semanas. Las ramas engordan. Un alambre flojito hace dos semanas hoy puede estar marcando el tallo. Revisá cada 5 días y aflojá lo que haga falta.
Cuidado extra: cualquier marca abierta en el tallo es puerta de entrada para hongos y bichos. Te dejamos la guía de pestes y enfermedades para saber qué vigilar.
Cuándo pasar a algo más agresivo
LST es la primera técnica que aprendés, pero no la única. Cuando ya manejaste 1 o 2 cultivos completos con LST y querés exprimir más rendimiento en fotoperiódicas, el paso siguiente suele ser combinarla con topping (cortar la punta para forzar dos cogollos en lugar de uno) o super cropping (doblar el tallo machacando la fibra interna). Si te interesa esa progresión, mirá la guía de super cropping.
Para arrancar, LST sola en el primer cultivo es la jugada inteligente: máximo beneficio con mínimo riesgo. Si querés practicarla con margen, empezá con una planta feminizada (tenés todo el vegetativo que quieras). Si preferís un ciclo más corto, una auto también sirve respetando los cuidados de arriba.
Si te quedan dudas o no sabés qué variedad elegir para practicar, escribinos por WhatsApp y te orientamos. La diferencia entre cosechar con LST y sin LST suele sorprender a quien lo prueba por primera vez.



