Clonación de cannabis: cómo hacer esquejes paso a paso

Si ya hiciste un ciclo completo y te tocó una planta que rindió más, olió mejor o te dio el efecto que buscabas, lo primero que pensás es "quiero esta planta otra vez". Y ahí entra la clonación. Hacer esquejes (también llamados "clones" o, en inglés, cuttings) es la manera más confiable de repetir exactamente la misma genética sin volver a tirar la moneda con cada semilla nueva.
Esta nota es un poco más técnica que las anteriores de la serie, y supone que ya tenés al menos un cultivo terminado. Vemos cuándo conviene clonar, los materiales, el paso a paso, las dos primeras semanas (que son las más finitas) y por qué con autoflorecientes el cuento es distinto.
Por qué clonar: mantener una genética que te gustó
Cada semilla que germinás es genéticamente única, aunque vengan diez del mismo blíster. Podés sembrar cinco de la misma variedad y que dos te salgan altísimas, una baja y compacta, otra con olor cítrico y la quinta más dulzón. Esa variación se llama expresión fenotípica (el "fenotipo" es cómo se expresa la genética en cada planta concreta).
Cuando una de esas plantas te gusta especialmente, clonarla es la única forma de garantizar que la próxima sea idéntica. No parecida — idéntica, porque el clon es un pedazo de la misma planta sembrando raíces nuevas. Mismo ADN, mismo perfil de cogollo, misma estructura.
Los motivos más comunes: repetir un fenotipo que destacó, ahorrarte las 1-3 semanas de germinación y plántula en cada ciclo nuevo, llenar una carpa con plantas idénticas (uniformidad para SCRoG), o conservar una genética que ya no conseguís porque el banco la discontinuó.
La contracara: clonar requiere mantener una planta madre activa todo el tiempo que quieras seguir sacando esquejes.
Diferencia entre clon y semilla
Una semilla crea una planta nueva, con código genético mezclado del padre y la madre. Un clon es un pedazo de tejido vegetal que se separa de la madre y desarrolla raíces propias, conservando el mismo material genético.
El detalle que suele confundir: el clon hereda la "edad biológica" de la planta de la que vino. Si cortás un esqueje de una madre de 3 meses, el clon arranca con la edad celular de esa madre, no como una semilla recién germinada. En cannabis fotoperiódico esto se nota poco (una madre puede dar clones de calidad por años), pero explica por qué con autos no funciona — más abajo lo desglosamos.
Cuándo se puede clonar
Tres condiciones tienen que darse juntas:
- La madre en etapa vegetativa. Una vez que entró en floración, los esquejes pueden enraizar pero llegan al sustrato ya en modo "floración" y hay que revegetarlos antes de seguir. Mejor cortá antes.
- La madre sana y vigorosa. Si está con plaga o deficiencia, los esquejes nacen con esos problemas heredados.
- La madre fotoperiódica, no autofloreciente. Categórico — más abajo te explico por qué.
El mejor momento para sacar esquejes es cuando la planta tiene al menos 6-8 nudos formados y sigue en ciclo vegetativo (18 horas de luz indoor). En una planta de cero, eso cae alrededor de la semana 5-7 desde germinación.
Si vas a mantener una madre dedicada solo a dar clones, trabajala con LST para que crezca abierta, con muchas ramas laterales accesibles. Una madre bien estructurada te puede dar 10-15 esquejes cada 3-4 semanas.
El "calendario de madres" para Argentina
El invierno argentino (junio-agosto) suele ser tiempo muerto para outdoor, pero indoor podés mantener una madre activa todo el año.
Si arrancás una madre a partir de marzo (cuando termina el outdoor), la mantenés indoor con 18/6 durante todo el otoño-invierno, y en septiembre sacás los primeros esquejes para enraizar, vas a tener clones listos para pasar al patio a fines de octubre. Te ahorrás el mes de germinación + plántula y arrancás la temporada con plantas que ya tienen 3-4 semanas de vegetativo cumplidas. La cosecha llega más temprano y rinde más. Funciona especialmente bien en zona templada con dos ciclos posibles.
Materiales
| Material | Para qué | Costo aprox. (AR) |
|---|---|---|
| Bisturí o cúter de hoja nueva | Corte limpio del esqueje | $1.500-$3.000 |
| Alcohol al 70% | Desinfectar la hoja antes de cada corte | $500-$1.000 |
| Hormona enraizante (gel) | Estimular formación de raíces | $4.000-$8.000 |
| Cubos Jiffy o lana de roca | Medio donde enraíza el esqueje | $200-$500 c/u |
| Propagador con tapa | Mantener humedad alta (80-90%) | $5.000-$15.000 |
| Termohigrómetro | Controlar temperatura y humedad | $4.000-$6.000 |
| Pulverizador + vaso de agua | Humedecer + mantener esquejes mojados | $1.500-$3.000 |
Hormona enraizante: en cannabis se usa principalmente AIB (ácido indol-3-butírico) o ANA (ácido naftalenacético). Viene en gel, líquido o polvo. Para principiantes el gel es lo más cómodo: se adhiere al corte sin volar ni gotear. El polvo también anda pero hay que cuidar la cantidad. Cualquiera funciona — elegí el que consigas en tu growshop.
Medio de enraizado: el Jiffy (pellet de turba comprimida que se hidrata con agua) y la lana de roca son los más comunes. Ambos retienen humedad, dejan pasar aire y permiten que la raíz salga sola para trasplantar.
Propagador: la pieza menos opcional. Puede ser comprado (plástico, tapa transparente, rejillas regulables) o casero: bandeja con tapa transparente, o una botella de 6 L cortada al medio como cúpula. Lo importante es que mantenga humedad arriba del 80% las dos primeras semanas.
Paso a paso: corte, raspado, hormona, inserción
Antes de empezar, lavate las manos y desinfectá el bisturí con alcohol 70%. Tené todo a mano: cubos Jiffy hidratados, vaso con agua limpia, hormona destapada y propagador listo. Una vez que cortes, va todo rápido.
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Elegí la rama. Una rama lateral baja o media de la madre, con al menos 3 nudos formados y un par de hojas en la punta. Evitá las ramas ya lignificadas ("amaderadas"): cuestan mucho más que las jóvenes.
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Cortá en la madre. Cortá la rama justo abajo de un nudo, a 45 grados. El corte en diagonal aumenta la superficie de contacto y favorece raíces. Dejá el esqueje sumergido en el vaso de agua mientras preparás el resto — el aire que entra en los conductos del tallo arruina el esqueje.
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Limpiá la base. Sacale las hojas y ramitas de los nudos inferiores (los que van a quedar enterrados). Dejá solo las hojas de arriba. Si son muy grandes, cortalas a la mitad con tijera para reducir la transpiración.
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Raspá ligeramente la base. Con la hoja del bisturí, raspá la corteza exterior de los últimos 1-2 cm del tallo. Esto expone el cambium, donde se forman las raíces. Superficial alcanza.
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Aplicá la hormona. Sumergí los últimos 2-3 cm del tallo en el gel (o el método que corresponda). Sacudí el exceso.
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Insertá en el cubo. El cubo tiene que estar bien hidratado pero no chorreando. Hundí el esqueje hasta que los nudos pelados queden cubiertos. Apretá un poquito alrededor del tallo para que quede firme y sin bolsa de aire.
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Al propagador. Pulverizá las paredes con agua para subir la humedad y cerralo. Lugar con luz suave (no sol directo) y temperatura estable.
Repetí con cada esqueje. La tasa de éxito en principiantes ronda el 60-80%, así que si querés 5 clones, cortá 7-8.
Las 2 primeras semanas: humedad alta, luz suave
Acá se juega todo. El esqueje no tiene raíces, así que no puede absorber agua del medio. Toda el agua que necesita la saca del aire húmedo del propagador y de las hojas. Si la humedad baja, se marchita en horas.
Parámetros:
- Humedad relativa en el propagador: 80-90% los primeros 7 días. La segunda semana bajá a 70-80% abriendo un poco las rejillas.
- Temperatura: 22-25 °C. Por debajo de 20 °C, el enraizado se atrasa fuerte. En invierno argentino, una manta térmica de germinación abajo de la bandeja resuelve.
- Luz suave: 18 horas al día con LED de baja potencia, lejos, o un tubo fluorescente. No pongas los esquejes bajo tu LED principal de cultivo — la luz fuerte les pide más fotosíntesis de la que pueden bancar sin raíces y se queman las hojas.
- Pulverizá las paredes del propagador 1-2 veces al día con agua. No mojes las hojas directamente — agua sobre la hoja a 22 °C es invitación a hongos.
Día a día:
- Días 1-3: el esqueje se ve flácido. Normal — usa reservas internas mientras transpira muy poco.
- Días 4-7: vuelve a verse turgente. Ya empezó a absorber agua por el cambium expuesto.
- Días 7-14: aparecen las primeras raíces asomando por los costados o la base del Jiffy. Cuando ves raíces, ganaste.
Si pasaron 14 días y el esqueje sigue verde pero sin raíces, dale 3-5 días más. Algunos genéticos tardan hasta 18-21 días. Si está marrón o blando, descartalo.
Cuarentena: si los esquejes vinieron de una madre que no es tuya, mantenelos al menos 2 semanas separados del resto. Arañuela roja, trips o cochinilla viajan perfecto en esquejes y pueden expandirse a toda tu carpa en días.
Cuándo trasplantar y pasar a vegetativo
Una vez que ves raíces saliendo del cubo, el clon está listo para pasar a maceta de vegetativo. Las señales claras:
- Raíces blancas asomando por los costados o el fondo del Jiffy.
- Esqueje firme, hojas turgentes y, muchas veces, brote nuevo arriba.
- Pasaron al menos 10-14 días desde el corte.
No toques el cubo — plantalo entero. Jiffy y lana de roca están diseñados para enterrarse, y las raíces siguen creciendo hacia afuera. Usá una maceta de 1-2 litros como primer paso (no tires el clon directo a una de 11 L, le sobra espacio y se estresa).
A partir de acá el clon entra en vegetativo normal: 18 horas de luz, riego moderado, fertilización suave. En 2-3 semanas vas a ver crecimiento vigoroso y podés pasarlo a la maceta definitiva (o al patio, si es la temporada). Si mantenés madre + clones como sistema continuo, dejá descansar a la madre 1-2 semanas antes de sacarle más esquejes.
Por qué no se pueden clonar autoflorecientes (y qué alternativas hay)
Llegamos a la parte que suele decepcionar. Las autoflorecientes no se clonan en la práctica. Técnicamente podés cortar un esqueje y enraizarlo, pero el resultado no sirve.
Las autos florecen por edad biológica, no por horas de luz. El esqueje hereda esa edad. Si la madre tiene 4 semanas cuando cortás, el clon también arranca con 4 semanas "internas". Para cuando le crecen raíces (10-14 días más), ya pasó las 5 semanas — y a esa altura cualquier auto está entrando a floración. Resultado: un clon enano, con flores chiquitas, que cosechás casi sin haber crecido. No se resuelve con más luz ni más fertilizante. Es la naturaleza del genoma autofloreciente.
Las alternativas si querés repetir una auto:
- Comprar más semillas de la misma variedad. Por la genética estable de las autos modernas, las semillas del mismo banco van a darte plantas muy parecidas lote a lote, aunque no idénticas. Si querés profundizar, leé la guía de autoflorecientes en Argentina.
- Hacer semillas propias cruzando dos autos vigorosas. Requiere un macho (regular o "reversionado") y más manejo, pero te permite estabilizar tu propia línea.
- Cambiar a fotoperiódicas si vas a clonar en serio. Para mantener una genética estable por años con clones, una fotoperiódica es lo correcto. Empezás con feminizadas si solo querés cogollos, o con regulares si también querés sacar machos para tus propias cruzas.
Para cerrar
La clonación parece intimidante la primera vez, pero después de pasar las dos primeras semanas con un esqueje y verlo enraizar, el método deja de tener misterio. Es un truco que te ahorra plata, tiempo y la incertidumbre de germinar genéticas nuevas cada ciclo.
Si querés arrancar un proyecto de madres + clones este otoño-invierno argentino, las feminizadas son el punto de entrada más práctico, y las regulares te abren la puerta a tus propias cruzas. Cualquier consulta sobre qué variedad fotoperiódica se presta mejor como madre, escribinos por WhatsApp.
Con esta nota cerramos la serie de guías de cultivo para principiantes: germinación, autoflorecientes, plagas, LST, defoliación, lollipopping, super cropping y clonación. Si seguiste todas, ya tenés el marco completo para encarar tu primer ciclo, mejorar el segundo y empezar a perpetuar tus propias genéticas. Si te quedaron dudas, contános por el chat — las próximas notas salen de las preguntas que nos llegan.



